martes, 25 de marzo de 2008

PAPA contesta A MAMA GEMELAR

Señora da Hora.- 30 de julio de 1949.
¿No se asusará Rogelio?.

Mi mujerciña muy querida... y muy mujer!-¡Caracoles!. Yo lo decía medio en broma, pero al final fue verdad. Las que parece que no estaban muy contentas eran tu hermana y tu mamá, tanto que me hicieron desconfiar que no hubiese salido todo bien, pero parece ser que así fue y es lo principal, después todo se arreglará. Entendí que sólo habían sido dos horas de dolores y que habían nacido con diferencia de ¼ de hora y que tuviera que intervenir el médico, pero que todo había salido bien. Ahora mientras no me lleguen noticias confirmando, estaré intranquilo, pues nunca me había pasado ser padre de dos gemelas, lo peor de todo es que si son iguales a José Guillermo, por carambola son iguales a mí y por lo tanto feas,... y va a ser un lío para casarlas ¡pero de aquí allá, puedo ganar mucho dinero y aunque nada más que sea por interés, las casaremos, o si no las haremos artistas de circo “Hermanas Sobrino”... después de oir la noticia, quedé muy contento, aún pensando las dificultades que vas a tener para atender a las dos, pero como sé que no te pueden ocupar más tiempo que cuando tenías uno... tanto dá 10 como 12. Me apresuré a telefonearle a Justo e Isabel, pero no estaban en casa. Luego llamé a Emilia, y me hablaron todos por teléfono. Maria Augusta, Emilia, Helena y Guiga, todos quedaron muy contentos. Luego le avisé a Aninhas, no estaba en casa pero salió Roseta que me dio los parabens. Luego me vine para casa e hicieron la gran fiesta María y Cándida, la criada nueva (que está celosa porque solo mandaste recuerdos para Alice y María). Allí esperé por Justo e Isabel esperando el chaparrón, pero no hubo nada. Isabel no lo quería creer, y Justo empezó a refunfuñar pero poco, y cuando les pedí la dirección de Ataulfo y de la Nena, se apresuraron a dármela y aún discutieron la forma de poner el telegrama. Pues Justo decía que llegaban dos palabras, Dos niñas. Pepe, y como yo le dijese que se podrían engañar, dijo, “bueno pon Fifí dos niñas”. En fin que no se pusieron muy nerviosos. Emilia que estuve por la noche allí, me ofreció la casa pequeña (¿). Dice que si encuentras dificultad que puede venir tu hermana o tu mamá contigo y que quedamos allí un mes, que no es preciso llevar nada pues tienen loza y ropa en abundancia. Yo complí con ellas diciéndotelo pero no me parece bien aceptar. Yo creo que lo mejor es tratar de prorrogar tu estancia ahí, aún cuando ayudes a tu mamá alguna cosa monetariamente, y aunque esto me cueste algún tiempo de sacrificio más. Te puedes suponer que estoy rabiando por llegar ahí para ver el par, su madre y el otro peque. ¡Ya somos cinco!. Somos unos verdaderos “recordistas”. Tuvimos un gran acierto no casarnos jóvenes sino el tal médico de La Coruña perdía el premio de familias numerosas. Ahora el primer lío va a ser encontrar dos padrinos y dos madrinas ¿tienes alguna idea? De nuestra familia de aquí me parece que nada o casi nada sacarían en limpio. Sin embargo piensa y dime algo ¿Y Sapaje y Emilia para una? Tú resuelve como quieras e igual vete pensando en los nombres que hay que ponerles. El peso que me dijisteis 3 Kgs. Son las dos o cada una? Porque si es cada una, ya está bien!. Helena me dijo que los dos de ella no pesaban tanto como uno de los nuestros. Tú cuídate bien y si necesitas más dinero, como supongo, pídelo a Vigo y me avisas para yo arreglar cuentas con Guillermo ¿les escribiste o les telefoneaste? El paquete salió el lunes y ya lo debes tener ahí o en Vigo. Seguramente llegó tarde pero ya tenéis tiempo ahora. Mira que me digas con urgencia si es necesario prolongar tu estancia ahí, ya sabes que el día 13 de setiembre acaba el plazo de la Policía y del Consulado y si te conviene prolongar me lo dices con tiempo.

Ya Rosa y la del panadero que las ví antes de entrar, te mandan recuerdos y que están muy contentas por saber que fuiste feliz, dime como fue todo con pelos y detalles, pues aquí me dijeron que el nacer por los pies era difícil para la madre. No me engañéis y decirme toda la verdad, y también si las niñas son normales y sanas, pues también me dijeron que la que nace primero es más fuerte que la segunda. Te estoy viendo en la cama con una a cada lado y poniendo cara de Pepa y pensando cual será la primera y cual la segunda, pues si son iguales te vas a armar un lío, tienes que ponerle una señal a cada una. Mañana domingo me encargaré de trasmitirle la buena nueva al resto de las personas amigas de verdad; las otras no interesan.

Choliña, estoy muy contento, y te quiero cada día más. Sólo siento no estar a tu ladiño para acariciarte y hacerte menos doloroso este momento, pero confío que tu mamá y tu hermana me reemplazarán bien. ¿Y qué piensa de todo esto el “Capitalista”? ahora le va a tocar menos, pero aún podrá ir juntando algo. Mándame fotos en cuanto puedas, y muchos besiños para todos y para ti y familia pequeña muchos y muy grandes de vuestro padre y esposo Pepe.

lunes, 24 de marzo de 2008

MAMA CUENTA A PAPA NUESTRO NACIMIENTO

Carballo, 30 de julio de 1949.

Queridísimo Pepino mío: Te debía haber escrito ayer pero por la mañana estaba fatigada y por la tarde vino tanta gente a casa que me fue imposible. Vinieron los señores de Faustino el Abogado, los hijos, Chelito la de Telégrafos y estaban además Alicia y la Costurera. Después ya tuvimos que cenar y como mi hermana iba en una excursión que organizaron en dos ómnibus a una playa, salimos a esperarla con la sana intención, yo, de escribirte pero como hay restricciones de luz hubo un apagón a la una y media hora en que nos acostamos después de recibir a la excursionista.

Hasta dos párrafones más arriba tenía escrito pero llegó la partera y ya hasta hoy día 1º de Agosto, a las 11, no pude seguir. Había ocurrido lo siguiente: sentí un dolor fuerte en la parte baja y me noté mojada por lo que supuse que era la bolsa de las aguas. El tal dolorcito me despertó y serían las diez y media de la mañana. Llamé a mamaíta y me fui al retrete, pero me notaba una cosa rara en la parte de delante y decidí acostarme porque de la otra vez así me lo mandara la partera. Cuando ésta llegó ya estaba yo muy molesta y llena de malestar y tenía de vez en cuando unos dolores que me hacían morder los labios. Esto era sobre las once u once y media. Como continuase sintiendo las molestias aquellas como si tuviese unas patitas allí, se lo dije a Amelia que me vió y ya salió disparada de la habitación volviendo un poco nerviosa a decirme que la criatura se presentaba de pies y que ella para salvar su responsabilidad opinaba que se llamase al médico rápidamente. A mí me dio un vuelco el corazón ¡Estaba tan reciente lo de una mujer de aquí! Y podría seguir la racha, pero no me alteré, pedí que me diesen un sellito del Perpetuo Socorro y que llamaran a Garabal que es el que más confianza me ofrecía; llegó inmediatamente. Sólo tuvo tiempo de sacar la chaqueta y arremangarse, me metió la mano recomendándome que estuviese tranquila para conservarse él sereno y poder hacer bien todo. Mamaíta me tenía una mano apretada y le caían las lágrimas. Yo invocaba bajito a nuestra Virgen y le pedía que me ayudase. Sacó una piernecita, luego otra y dijo “¡niña!”. Yo parecía próxima a reventar, la retorció, yo hice un esfuerzo y salió. Cuando yo me creía ya aliviada dijo el médico: “aquí está otra”. Aquello ya no me gustó tanto pero me encontraba tan mal que en aquel momento no me importaba nada pues me veía muerta ya. La otra gemelita estaba aún más mala de salir, pasaron diez minutos de masajes y aplastarme la tripa hacia abajo y otra vez me metieron la mano hasta el codo volviéndola a sacar para desinfectar. Al meterla de nuevo rompió otra bolsa de agua que impedía que saliese la criatura, le dio una vuelta a ésta y empezó a sacarle primero una pierna, luego otra, luego todo pero con mucho cuidado y con mucho dolor. Parecía que me abrían toda. Una había nacido a la una y otra a la una y diez y luego la dificultad mayor fue la salida de las placentas. Tuvieron que sondarme para vaciarme la vejiga de orines y después de mil trabajos, mi mamá llorando apretándome la mano, el médico rojo de prisa, ansiedad y nervios. La partera alterada también, ví salir al fin todo aquello. Con cada cosa que salía iba un montón de sangre. Yo miré a las gemelitas en la cama de al lado. El médico decía ¡qué bien criadas! ¡qué bonitas! ¡mi niño no era más que una sola de ellas!. Mamaíta me besaba llorando ¡no te preocupes, el caso es que tú estés bien... Yo no había gritado nada, nadie me oyó, sólo invoqué a la Virten y te nombré a ti pero en voz bajita, sin moverme, pero viéndome ya en el otro mundo. Algunas amigas de mi mamá y mías entraron en la habitación, unas me besaban, otras me tomaban la mano, pero yo me iba encontrando mal, mal, se me borraban las cosas, los cuadros, las caras. Me iba quedando helada, sin pulso, dije que me encontraba muy mal casi sin voz y cerré los ojos. Noté que mi hermana me besaba llorando, que me tomaban el pulso que me ponían manos en la frente, que decían ¡qué fría está! Y me dejé estar así quieta, con los ojos cerrados, pero oyendo voces llena de una gran indiferencia por todo, y pensando que mi caso sería otro como el de la pobre mujer que muriera tres días antes. Luego cuando abrí los ojos ví todo más claro, me trajeron un vaso de leche y me reanimé un poco y enseguida pedí dos bisteks con patatas fritas dispuesta a luchar por la vida y me encontré perfectamente un poco dolorida e incómoda ¡nada más!. Me enseñaron las gemelitas. Dicen que para ser recién nacidas son muy bonitas, miden una 50 cmts. Otra 51. La primera, la de los 50 pesa 3 kilos menos cuarto. La otra 3. La más gosdita fue la primera en salir. Son muy pacíficas pero salieron con mucha hambre y ya les apliqué el pecho aunque todavía no me subió la leche pero se agarran a él y chupan y muerden de tal manera que sólo metiéndoles el dedo de palanca puedo arrancárselo.

Las niñas ya han recibido de regalo dos pulseritas de plata, y unas Virgencitas de Fátima de la madre de Paco Luis, dos pares de patucos y dos baberos color rosa de una hija de la señora de la medicina aquella, doscientas ptas. Para comprarle lo que queramos de la señora de un abogado, un juboncito color de rosa que me regaló además del blanco Ventura la malagueña.

Mi habitación está siempre llena de gente que viene a verme. Yo estoy muerta por levantarme y ponerme a coser para mis niñas. Mamaíta dice que quiere quedarse con una. Creo que me repondré antes de esto que de lo de José-Guillermo. Estoy mucho menos dolorida aunque muy débil todavía. Este cariñosísimo con las hermanitas, les dice nené y neninas en los más dulces tonos de voz. Las acaricia y les besa las cabecitas, no parpadea cuando las bañan. Hoy recibí el simpático telegrama que la querida familia de Sapaje me mandó contigo.

A María De los Angeles le dijiste que venías del 10 al 15 y sólo por 15 días y eso Pepino no puede ser únicamente que vengas con un mes pues yo sin ti no puedo irme y en tan poco tiempo no puedo marchas ¿o es que mi hermana no entendió bien?

Merceditas no recibió las telas. Debes preguntar por ellas, no vayan a extraviarse. Cuando vengas tráete mis zapatos blancos y los negros, pues al menos los días que esté aquí quiero disfrutar algo en plan de persona. Me emocionaste con lo que dices de mis diarios, bien sabes que no quiero a nadie como a ti. Conociéndote como te conozco hoy te quería aunque no fueses el padre de mis hijos. Me haces muy feliz aunque no tengamos dinero. Nadie lo es más que nosotros y tú no tienes la culpa de que no lo tengamos. Te quiere mucho más que nunca tu Fifí. Besos de los tres niños.

jueves, 6 de marzo de 2008

LA VACA LECHERA

Aunque las dos recordamos lo mucho que nos molestábamos en el seno materno (que si yo le metía el dedo en el ojo, que si ella me daba una patada) debo decir que nosotros no fuimos encargadas “a granel”, sino que cada una teníamos nuestra bolsita. (algo que nos repitió muchas veces nuestra madre, para que fuésemos conscientes de hasta qué punto tuvieron cuidado de que, dentro de lo que cabe, estuviéramos cómodas.

Aclarado esto, tengo que volver a nuestras primeras horas de estar en este mundo. Yo soy la pequeña (dicen) porque fui la primera en nacer. Nací quince minutos antes que mi hermana, es decir, abandoné primero nuestra “placentera” vida (vida en la placenta). Y eso me hizo que fuera la primera en preocuparme al mirar a mi madre y ver que sólo tenía dos pechos, que muy bien cuando tienes sólo un hijo que alimentar, pero habiendo dos...... Así que me faltó tiempo para agarrarme como loca a uno de ellos, y chupar con todas mis fuerzas. Sin pensar (egoístamente) que podría dejar sin alimento a mi hermana. A los pocos días ya era consciente de que allí había para dar y tomar, que había para mí, para mi hermana, e incluso se tenía que “ordeñar” mi madre, después de alimentarnos. La tranquilidad de que no iba a faltarme, de que no iba a faltarnos, nos hizo ser muy buenas (además de ser muy conscientes de que no podíamos molestar demasiado). Nuestra vida volvió a ser placentera: comer y dormir.

Se organizaba bien mi madre, primero una, después la otra. Salvo un día, pasados algunos meses y cuando ya vivíamos en Portugal, en que se les pasó la hora y cuando llegaron nuestros padres a casa, ya estábamos las dos llorando desesperadamente de hambre. Así que, en una solución de emergencia, nos puso a las dos a mamar. Nuestro padre la vio, e inundado de emoción, espectador excepcional de una escena tan poco común, comenzó a cantar “Tengo una vaca lechera..... no es una vaca cualquiera”. Nuestra madre le miró y se rió.

Yo no sé cómo le miraría, la verdad.

lunes, 3 de marzo de 2008

LOS BUENOS DESEOS

PARECE MENTIRA, pero a pesar de enfrentarse con la crianza de dos hijas más de repente, nuestra madre tuvo el humor de abrir un cuaderno de autógrafos, para que las personas afortunadas que tuvieron la enorme dicha de acercarse a conocer a las gemelitas, plasmaran en él sus buenos deseos hacia nosotros.
De la lectura de esos deseos, se desprende que ciertamente ha pasado más de medio siglo, pues no me imagino que en un nacimiento similar hoy en día, se digan algunas de las cosas que se escribieron, con toda la buena intención, quién lo duda, pero vamos, desear que las dos nos consagrásemos como religiosas.... a mí casi me parece un mal de ojo.
Sin embargo, hay deseos preciosos: La que me quiere de nueriña.... ¿Dónde estará ese hijo? ¡quién sabe...... tal vez estemos a tiempo.....
Fabulosa la que desea que tengamos pendientes de brillantes....
por cierto... no tengo así que me voy ahora mismo a comprarlos.... No podemos dejar que tan buenos deseos se queden en el aire. Así tenga que pagarlos a plazos....

Estos son los deseos, con el prólogo de mamá: (por cierto, olvidó poner la fecha)
En el día del bautizo de Mercedes Rosa del Perpetuo Socorro y su hermana gemela Josefina María Angeles del Perpetuo Socorro. Sacerdotes que las han bautizado y personas amigas que acudieron a la celebración de la ceremonia:

Deseo en el fondo de mi alma que sigan su vocación. Antonio Lajo.
Deseo que las dos se consagren a Dios como Religiosas. Venancio Ruano.
Deseo unas buenas cristianas. Jorge Lajo.
Y que toda vuestra vida conservéis el alma tan blanca como en este “gran día” mis pequeñitas sobriniñas. Maria de los Angeles.
Que seáis la salvaguardia de lo más grande de vuestra religión. Ilegible.
Pediré constantemente por vosotras para que el Señor os conceda gracia de conservar la gracia del bautismo. Ventura.
Les deseo una felicidad tan completa como completa es hoy la pureza de sus almas. Jacinto.
Que Dios las crie para bien y la María bonita llegue a ser mi nueriña como deseo. Adela de los Santos.
Que Dios las haga buenas cristianas como su mamá. Carmela Pumpido de Rodríguez.
Felicidades sin fin para las hermanitas y un grato recuerdo de este día. Consuelo de Nogueira.
Todos mis besiños y abrazos repartidos entre las dos......-- Calvo
Que se parezcan tanto moral como Físicamente a tí Fifí. Es lo que deseo para tus hijitas. Maruja.
Mis mejores deseos en este día para las gemelitas. Con todo el cariño. Carmen Castro.
Que las gemelitas Sobrino sean en su mocedad unas niñas tan preciosas. Carola García
Que Dios las críe para bien, como yo deseo. Carmencita Trigueros.
Que seáis muy felices toda vuestra vida. Lolita Trigueros.
Que la Santísima Virgen os llene de Bendiciones. María Victoria Peinador.
La bondad de vuestros padres y el cariño que éstos os profesan, sepáis conservarlo siempre para ellos y para vuestros esposos. Que ello os produzca la felicidad eterna. Ilegible.
Les deseo que sean tan felices como lo es su madre en este día. Antonio Velloso Romero.
Que seáis muy felices con vuestros papas. Que toda la felicidad que desean a nuestras gemelitas se vuelque sobre todos los presentes y a ellas que me las conserve Dios sanitas y buenas cristianas toda su vida. La mamá.
A mis nietecitas les deseo en el día de hoy y siempre que sean tan felices como son sus papás. Su abuelita.
Que seáis el mayor orgullo de vuestros papás. 18-9-49. Herminia.
Deseo que sean buenas, felices y que tengan pendientes de brillantes. Amelia Martínez 30-9-49. Carballo.

FALDON DE CRISTIANAR

FALDON DE CRISTIANAR
Con este faldón se bautizaron nuestro padre y nuestro abuelo.