lunes, 10 de diciembre de 2007

CASI ME ADOPTAN

Por mucho que miro la foto, no acabo de comprender cómo podemos estar tan tranquilas. No se si soy la que sonríe durmiendo o la que simplemente duerme. Tiene más delito si soy la que sonríe. Porque ese día se jugaba nuestro fucturo. Detrás de la cámara de fotos, está mi tío Guillermo, que había llegado de Vigo junto con su esposa Mercedes. Ellos llevaban casados trece años, y no conseguían tener hijos. Así que se dieron muchísima prisa para conocernos. Seguro que pensaban que cómo era posible que esos muertos de hambre tuvieran tres hijos, y ellos, que tenían "posibles", posibles y de hecho, reales, no lo lograsen. Mercedes era la hermana de mi padre, y tal vez cuando emprendieron el, entonces largo viaje, ya se les había ocurrido la propuesta que no tardaron en poner sobre la Mesa: Mira que son muchos hijos de repente, que los hijos son muy caros, ya lo sabéis, que parece que una es más delgaducha que la otra.... (esa era yo y ya me habían puesto encima el ojo). Nosotros le podemos dar todo lo que vosotros no. Nunca le va a faltar de nada...
Y mi pobre madre mirándome: pues va a ser verdad que está delgadita. ¿podremos criarlas sanas y fuertes, tan poquito que tenemos allí en Portugal?... y se lo empezó a pensar..... Van a poder darle más caprichos...Va a tener mejores trajes.... etc.. Yo muy mosca, todo hay que decirlo, y mi hermana, que pensaba que se iba a quedar sola, pero que así le tocaba a más, no acababa de verlo claro. José Guillermo (que llevaba de segundo nombre el de su padrino, que es el que aspiraba a tenerme como hija), mi hermano, seguro que pensaba ¡bravo, una menos!..
Pero también estaba mi abuela, para ayudar a tomar una decisión:...¡Tú estás loca! ¡ni las gitanas piensan en dar a sus hijos! (es que antes se decía así, gitanas, y no étnicas, como ahora, y nadie se sentía ofendido).
Mi tía Merceditas le decía: La adoptamos y le ponemos nuestros apellidos.
Ahí sí que empezó a tenerlo muy clarito mi madre. Entre lo de la gitana y que yo perdiese mis apellidos.....
Al final dijo no. Y quedamos toda la familia unida. ¡Pues menos mal!.
Pero cómo me ponga a pensar lo bien que habría vivido con tanta abundancia.... Y los trajes... y la herencia.....
¡Quién sabe dónde estaría ahora!.
Aunque salimos tan parecidas, que viviendo las dos en la misma ciudad, a ver cuánto tiempo hubiésemos tardado en saber la cruda verdad...
Un beso a mis padres, por no haber cedido a la presión psicológica que suponía una oferta tan interesante....
De mi tía me quedó... pues su nombre.

2 comentarios:

La Otra dijo...

Y bien, no.
Siempre pensé que la más delgada era yo (2,750 frente a 2,900), por lo tanto, susceptible de ser adoptada.
Tendremos que consultar con XG que es el experto en dirimir estas cuestiones gemelares.
Y quien tomó la última decisión fue papá. Mamá le llamó a Oporto para saber qué hacer, frente a la proposición de la hermana. Él dijo que quien quiera hijos, que los tenga. Las niñas se quedan con nosotros.
Y así fue.
En fins ...

Anónimo dijo...

ah, si ¿EH? entonces ¿por qué siempre tienes la carita más regordeta? ¿Me vas a decir ahora que eras tú la elegida para dar en adopción? Tú siempre tan envidiosa. Pues no. yo era la elegida. Y mamá siempre me lo estaba recordando. Porque yo era mucho más caprichosa que tú y siempre exigía más.

FALDON DE CRISTIANAR

FALDON DE CRISTIANAR
Con este faldón se bautizaron nuestro padre y nuestro abuelo.