jueves, 31 de enero de 2013
domingo, 6 de enero de 2013
¡¡¡FELIZ NUEVA ERA!!!
No me importa nada, nadita, haberme equivocado. Hoy tengo el
inmenso placer de poder felicitaros (nunca lo creí) ya no sólo este nuevo año
que empieza, sino toda la nueva Era, que incluye, por lo menos, cien años.
Pero quisiera
contaros lo más destacado de esta aventura, tan breve como intensa, vivida en
el Bugarach para los que no habéis estado allí, porque nunca os lo creísteis o
porque era demasiado poco tiempo para preparar tan largo viaje.
Tan pronto
llegamos, fuimos, como tal vez cabría esperar, interceptados por un gendarme
que empezó a chillarnos en francés. Cuando estábamos a punto de marchar, porque
no entendíamos nada, se sacó una especie
de careta de piel, y se rió. Era xzy348, que nos salió graciosillo. En seguida
nos vimos con los uniformes y hablando y entendiendo francés perfectamente.
A partir de ahí
tengo que decir que no nos gustó nada parecer gendarmes. Es dura la vida del
gendarme, ahora lo sabemos. No hacían más que aparecer jefes por aquí y por
allá, chillando, dando órdenes a veces sin coordinación ninguna. Hay que
reconocer que ellos también estaban desbordados y controlando una situación
absolutamente nueva para ellos. Así que “suban a la cima y no permitan que se
tire nadie”, “No suban, impidan que suban.”. Órdenes y contraórdenes, ya no
sabías ni qué hacer. Una experiencia que, ahora que sabemos que esto no se
acaba, sirvió para darnos cuenta de que no nos gustaba esto de ser militar. A
los que ya tenemos una edad, vale, pero para los pequeños fue muy instructivo.
Como ya dije, los
extraterrestres nos salieron graciosillos. Así que tuvimos unos cuantos sustos
que nos llevó a pensar que aquello había comenzado ya. Uno de esos momentos se
recoge en la foto, en la que se puede ver como la recientemente condecorada
“Cabra del Fin del Mundo, afrontaba con gran dignidad tan trágico momento:
Mucho se rieron cuando nos vieron en la cima, esperando la nave
espacial. Se tiraban por los suelos, a carcajadas y señalándonos con el dedo:
Daban volteretas en el aire y se transformaban en supuestos ovnis para volver a
parecer gendarmes o extraterrestres de diversas formas. En fin, que a estas
alturas somos el hazmerreir de nuestra galaxia y parte de las otras. Aun así y
a pesar de todo, estaréis conmigo en que es preferible a que hubiese sido todo
verdad. ¿Dónde estaríamos ahora?
De la profecía Maya, extraemos algunas de las cosas que sí fueron
ciertas:
Que no MAYA tocao la lotería.
Que no MAYA ido de vacaciones.
Que no MAYA ingresado la Extra.
Que no MAYA subido el sueldo.
Que MAYA visto más vieja en el espejo. Y la más importante,
Que MAYA, eso sí, acordado de ti, y de ti.
¡FELIZ NUEVA ERA PARA
TODOS!
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FALDON DE CRISTIANAR
Con este faldón se bautizaron nuestro padre y nuestro abuelo.