miércoles, 14 de mayo de 2008

EN EL HOTEL DE NUESTRA ABUELA

Ahí es donde nos tocó pasar los SEIS primeros meses de nuestra vida. En el pequeño hotel que mi abuela tenía en Carballo. Eso hacía que, si todos los niños recién nacidos tienen visitas, pues nosotros más, no sólo por ser gemelas, algo mucho más extraordinario que ahora, sino por la movida que había de gente. Y allí nosotras, estoicas, y diciéndonos una a la otra “no, si por si no fuera poco lo que acabamos de pasar, que tengamos que compartir cuna y seguir dándonos codazos y rodillazos aunque no queramos, pues ¡ala! Aquí a aguantar risitas y que nos hablen con ese tonito... un poco, vale, pero tanto cansa. Es que basta que estemos a punto de dormirnos y zas, la señora que nos toca la naricita. Que lloramos porque tenemos hambre, a una siempre le toca esperar a que termine la otra. Menos mal que llegamos a ese pacto de no molestar porque sino... A mí se me hace eterno cuando tú ya terminaste y te están cambiando el pañal.... No puedo menos que pensar que si me quedará algo para mí... Por mucho que día tras día sepa que me quedo tan harta o más que si no tuviera hermana. Y pues anda que cuando te haces pis.... o lo otro..... Toda la ropa de la cuna se moja, movida general, levanta tú a esa que yo levanto a la otra, y así nos cambian toda la cama, toda, de arriba abajo.... aún van a pasar muchos años hasta que llegue primero el plástico y después los maravillosos dodotis de ahora. Si es que hoy no saben ni lo que es tener el culito mojado.

FALDON DE CRISTIANAR

FALDON DE CRISTIANAR
Con este faldón se bautizaron nuestro padre y nuestro abuelo.